Muy buenos días
Buenos días a familiares, amigos, conocidos y a todo aquel que quiera ser mi amigo. Digo amigo porque no siempre se encuentra un amigo. Qué bonito, qué placer, qué alegría tener amigos y, sobre todo, a ser posible, tener un amigo. Un amigo es un amigo, pero, además, un hermano, un forastero, un desconocido puede ser tu amiga o tu amigo. Pienso que aquel que dijo que el que tiene un amigo tiene un tesoro, supo muy bien lo que dijo. Pero me pregunto ¿cuántos de nosotros o de vosotras tenemos un amigo? Con quien compartimos, con quien discutimos, hablamos y casi nos reñimos, pero seguimos siendo amigos. Amigas, amigos, sabéis igual que yo cuan difícil es poder encontrar un amigo. Cuando digo amigo, digo amiga, y no por su feminidad, que también creo que podría ser, sino porque hoy afortunadamente, puede ser amigos amigas. Pues hace no muchos años esto era casi imposible de soñar. Os cuento: Uno de nuestros quehaceres, en nuestro local del Moc...