¡Qué bueno! !Qué estupendo!
Cuando haces aquello que quieres, que te gusta, y además has pagado el precio que creías que de verdad tenías que pagar. Pero que mal sabe cuándo compras algo y pagas más de lo que creías que tenías que haber pagado. Porque lo que has comprado…
En primer lugar, yo diría que a todos nos tendrían que haber enseñado a comprar lo que de verdad necesitamos y además aquello que nos hace falta. Por ejemplo, que se lo digan a esos señores que recogen ropa: contenedores y contenedores llenos de ropa hasta rebosar. Eso queramos o no queramos es un verdadero derroche…
Pero deja lo de la ropa, y métete en cualquier casa, de clase trabajadora, empezando por el botiquín. Y, que me perdonen por meterme en tu casa, pues creo que hablo con conocimiento de causa. Es una verdadera sangría y además da trabajo.
Y algunas de ellas que no sabes ni por qué se compraron, pero que ahí están, y además no la quieres tirar por si… Lo cierto es que gastamos tiempo y dinero. Y es ahí donde nos equivocamos.
Por lo que vale … guardamos y guardamos. Quizás nuestros padres no tuvieron la necesidad, ni la oportunidad. Quizás por eso no nos educaron. Pero sí que nosotros deberíamos habernos educado y comprar de verdad aquello que necesitamos. Pero, amiga, amigo no hacedme caso pues quizás yo estoy un tanto anticuado.
Pero para más comodidad, las compras nos las traen a casa, y a ser posible por el mismo precio. Y siendo así por qué no comprarme… Pues mientras pague… Es igual… vale solo… y por un día quien se va a enterar. Por qué no estrenar, o por qué… lo cierto es que mañana, si puedo, lo hago otra vez, casi lo mismo o parecido. No tengo dinero, pero cobran con tarjetas porque como tú compras, yo también tengo que comprar. Y un día, cuando te da una picada loca, tienes que tirar, y tirar porque casi todo ha pasado de moda y para qué lo voy a guardar.
Si todos compramos, guardamos y tiramos. Recuerdo cuando se podía mandar la ropa un poco usada al pueblo, pues eso ya ha quedado muy lejos, afortunada o desgraciadamente.
Perdonadme que me meta en vuestra casa con tanto que tengo yo que hacer en la mía. Recuerdo y termino el tema, pues cuánto han cambiado las cosas. ¡Tanto! Pero creo que estaría muy bien saber cuánto gastamos en aquello que casi no usamos ni usaremos. Perdone que tú o usted puede hacer con su dinero lo que… pero luego no te quejes.
Cambiemos de tema: A ser posible me gustaría que en comentarios me contases algo que me puedas enseñar de la vida. En la que vives o vivimos. Alguna que otra vez digo que lo mejor que nos podría pasar, en nuestras vidas, es tener trabajo, (perdón) pues hace ya un tiempo que me dijeron que la palabra trabajo estaba casi mal vista y que se podría sustituir…
Pues es que yo no sé si el estar ocupado es trabajo o no es trabajo. Solo te diría o te diré que bendita sea toda persona que está ocupada. La ocupación es vida en la India, en la China o en Europa. Estoy muy seguro de que no se paga con dinero el estar ocupado y haciendo a gusto lo que se está haciendo.
¿Has probado, por casualidad, alguna vez a hacer lo que verdaderamente te gusta? Pruébalo, pues tendría que estar más que prohibido tener que trabajar en aquello que no te gusta.
Búscate un sitio, un lugar a donde tú te sientas más que contento con lo que haces. No quiero imaginarme estar ocho horas haciendo aquello que no te gusta y que además no quieres.
Yo francamente te diría que aguantes solo el tiempo que puedas hasta encontrar aquello que de verdad te pueda gustar. Pues, a ser posible, no seas esclavo. Intenta cambiar, no te mueras sufriendo. Muérete haciendo lo que tu sueñas que eres capaz de hacer.
Nuestro mochuelo te anima a que vueles alto. A que no te dejes dominar por tus miedos o por el qué dirán.
Un abrazo de nuestro Mochuelo, el que os desea que seáis felices.
Y, un saludo de vuestro amigo y compañero, Juan Zamudio

Comentarios