Muy buenos días

Buenos días a familiares, amigos, conocidos y a todo aquel que quiera ser mi amigo. Digo amigo porque no siempre se encuentra un amigo. Qué bonito, qué placer, qué alegría tener amigos y, sobre todo, a ser posible, tener un amigo. 

Un amigo es un amigo, pero, además, un hermano, un forastero, un desconocido puede ser tu amiga o tu amigo. 

Pienso que aquel que dijo que el que tiene un amigo tiene un tesoro, supo muy bien lo que dijo. 

Pero me pregunto ¿cuántos de nosotros o de vosotras tenemos un amigo? Con quien compartimos, con quien discutimos, hablamos y casi nos reñimos, pero seguimos siendo amigos. 

Amigas, amigos, sabéis igual que yo cuan difícil es poder encontrar un amigo. Cuando digo amigo, digo amiga, y no por su feminidad, que también creo que podría ser, sino porque hoy afortunadamente, puede ser amigos amigas. Pues hace no muchos años esto era casi imposible de soñar. Os cuento: 

Uno de nuestros quehaceres, en nuestro local del Mochuelo, es dar clases, sobre todo a señoras árabes, y más de un marido les ha prohibido continuar porque las clases las daba un hombre.  

Digo esto porque es triste encontrar todavía en el 2025 a hombres… Lo digo porque todavía hay hombres que somos muy hombres. Esto me permite decir a todos los hombres del planeta Tierra y, mucho más a nuestros españoles mayores y menores, que no nos creamos tan superiores. Que si ponemos cada uno de nuestra parte creo que podríamos vivir en paz. 

Pero si hay algo que yo os puedo contar es que a más de una de las señoras que doy clases (sobre todo árabes) que es bien bonito que nos podamos tratar solo por ser amigos. Se puede ser amigos de verdad, aunque que no sea lo fácil de encontrar.  

Amigo mío, al que buscamos en el camino de la vida, al que puede que no sea fácil de encontrar, pero tú y yo no nos debemos dar por vencidos porque estamos convencidos de que nuestro amigo puede estar en cualquier rincón de nuestro caminar.  

Hoy, desde nuestro blog, vamos a intentar buscar a amigos, y cuando digo amigo no me refiero solo masculino, sino que estemos abiertos, hombres y mujeres. Tampoco queremos cerrarnos a una edad determinada, sino que podríamos formar grupos de cualquier edad. 

Pero, además, en nuestro Mochuelo podríamos formar grupos de personas que fuésemos capaces de dar algo a nosotros mismos y a nuestra sociedad. Como, por ejemplo, podríamos ser grupos de hombres y mujeres capaces de fomentar cualquier cultura, de recuperar algo que sería bueno y agradable para nosotros mismos y para nuestra sociedad. Hay mucho que podemos dar. 

Nuestro Mochuelo estaría más que contento con poder hacer y a la vez recuperar oficios y cosas, para nuestro bien y para nuestra sociedad. 

Nuestro Mochuelo nos desea toda clase de felicidad haciendo el bien a sí mismo y a los demás. Un abrazo. Un saludo de vuestro amigo y compañero Juan. 


P.D. Qué orgullo, qué placer sería poder encontrar ese amigo de verdad, que muchos de nosotros, quizás podamos soñar. 


Foto de Pixabay




Comentarios

Entradas populares de este blog

A los padres y madres del mundo

Los raneros