Noviembre


No sé si a vosotros este año en el que estamos se os ha hecho muy largo o pesado. A mí el año que todavía no se ha terminado se me está haciendo muy corto y poco pesado. Pues quizás porque me hago mayor y no quiero ser mayor. 


Pero quieras o no quieras ahí están los años. Pues no puedo ni quiero quejarme de la vida pues cada día que pasa estoy más enamorado de la vida, aunque sé que cada día tengo más límites. Pero ahora he aprendido a decir que soy mayor pero que no estoy jubilado. 


Pero además lo digo muy de veras, y no es ni una mentira ni una fanfarronada, pues creo tener el orgullo de trabajar divirtiéndome tantas horas como cualquier trabajador en su trabajo. Y que conste que no lo digo para presumir, ni por ponerme galones. Lo que sí que es muy verdad es que disfruto con las cosas que hago o tengo. 


Sí que, a pesar de mis carencias o virtudes, estoy muy contento con mi vida, aunque no satisfecho, ni de lo que tengo ni de lo que hago, y no creo que sea por motivos de ambición. Es y creo porque he comprobado que casi siempre podemos dar un poco o mucho más. Pues yo tengo y debo que estar muy orgulloso de mi vida, la que a pesar de mis años y de mis males, muchos días disfruto haciendo muchas cosas de las que me gusta hacer. Unas casi por obligación y otras muchas porque disfruto haciendo. 


Yo quizás tengo una gran ventaja, que cada día que pasa lo compruebo más: que trabajé como muchos de nosotros porque nos hace falta ganar dinero. Para cualquier cosa que quieras hacer es muy verdad que hace falta el dinero, pero creo que tuve una gran suerte en mi vida: que trabajé porque necesitaba el dinero, pero no porque solo vea el dinero, pues yo cada día me doy más cuenta de que no soy un avaro del dinero, yo puedo asegurar, que Dios o la vida me dio más ambiciones por hacer cosas, que no la ambición del dinero.  


Esto que os digo hoy, hace no mucho tiempo no hubiese sido capaz de escribirlo. Hoy puedo reconocerme que en todo lo que hice en mi vida pensé en el dinero, pero creo que tuve una gran suerte en mis trabajos (aparte del trabajo que tuve en Alemania) todo lo que hice en mi vida es que creo que estaba enamorado de aquello que hacía. 


Y, tengo la gran suerte de podértelo contar. La visión de mi vida: trabaja para ganar dinero, pero a, ser posible, que te guste lo que haces. Yo estuve un año en Alemania y estoy seguro de que, si hubiese encontrado mi sitio, por el mismo dinero, creo que hoy estaría en Alemania. Pongo este ejemplo, sobre todo, para los más jóvenes: busca lo que de verdad te gusta para empezar a ser feliz. 


No quiero, de modo alguno, ser ejemplo de nadie, pues yo digo que me queda mucho que aprender, muchos caminos que andar, pero quiero y deseo que muchos de mis caminos andados me sirvan de referencia para saber que el dinero es importante en nuestras vidas pero que no creo y lo digo muy convencido que sea lo más importante. Porque, lo más importante, es que tú seas feliz con aquello que haces.  


Lo que sí que a nadie se le exige que coja el camino de la derecha o de la izquierda o el del medio. La libertad está en que cada cual…  


No hagáis caso de los locos enamorados, haced caso de vosotros mismos, pero intentad ser felices con aquello que hacéis.  

 

Un abrazo grande de nuestro mochuelo el que os sigue queriendo y un gran saludo de vuestro amigo Juan Zamudio 


Foto de Negative Space 

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

A los padres y madres del mundo

Muy buenos días

Los raneros